Dolores articulares
Muchísimos dolores articulares están producidos por tensiones en el sistema de membranas que interconecta todo el cuerpo. Estas tensiones pueden tener un origen traumático, un accidente, una torcedura de tobillo que nunca terminó de sanarse bien, o bien pueden provenir de otras partes del cuerpo. La Terapia CraneoSacral ayuda a eliminar eficazmente estas tensiones.
La Terapia CraneoSacral ayuda a resolver la gran mayoría de los problemas de dolor o disfunción articular que nos hemos encontrado: hombros dolorosos o congelados, codos dolorosos, muy frecuentes en deportistas o violinistas, dolor en las rodillas, en las caderas, en las muñecas, y otros muchos. Y la mejoría se suele empezar a notar ya en la primera o la segunda sesión.
Existen ciertos problemas articulares, un caso típico sería el hombro derecho congelado, que a menudo provienen de tensiones viscerales. La relación entre el hígado y el hombro derecho a través del nervio frénico y el plexo braquial es bien conocida. Mientras no trabajemos a fondo las tensiones membranosas del hígado con las técnicas apropiadas y específicas, el hombro no suele mejorar, siendo rebelde a todo tipo de tratamientos locales. A veces un problema de tensión en la zona de los riñones puede provocar diversos dolores en las rodillas. A veces ocurre a la inversa, una tensión en el codo no es sintomática, es decir, el codo no duele pero la persona nota un gran dolor en el hombro o en el cuello, etc. La Terapia CraneoSacral es capaz de detectar cuándo el problema articular tiene un origen local, es decir, en la propia articulación, y cuándo es un problema reflejo, para ayudar a resolver el dolor o la disfunción de una forma efectiva y duradera.